Advocación Mariana

María Desatadora de Nudos

Nuestra Advocación resalta la solicitud de la Santísima Virgen María, que como esposa y madre entiende las dificultades de la vida conyugal y nos plantea que el amor es lo único que cultiva la inteligencia y la creatividad, algo que nos purifica y nos libera.

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La oración

Virgen Santa María, la que desata los nudos, a tus pies me encuentro para consagrarme a ti, con filial afecto te ofrezco en este día cuanto soy y cuanto tengo: Mis ojos para mirarte, mis oídos para escucharte, mi voz para cantar tus alabanzas, mi vida para servirte y mi corazón para amarte. Acepta Madre Mía el ofrecimiento que te hago y colócame junto a tu corazón inmaculado ya que soy todo vuestro, oh! Madre de Misericordia, la que desata los nudos que aprisionan mi pobre corazón. No permitas que me deje seducir por el maligno ni que mi corazón quede enredado en sus engaños. Enséñame a aceptar los límites de mi condición humana sin olvidarme que puedo superarme con la ayuda de la gracia, y que agradezca siempre a Dios por mi existencia. Ilumíname para que no deseche al Creador por las criaturas ni me aparte del camino que Él pensó para mí. Amén.

Historia de la Virgen que desata los nudos

La pintura que muestra a Nuestra Señora desatando los nudos de una cinta blanca de boda, fue realizada bajo encargo hacia el año 1700, por el Padre Hieronymus Ambrosius Langenmantel, en acción de gracias por su intercesión en su familia. 

A comienzos del siglo XVII, los familiares del Padre Hieronymus, el noble Wolfgang Langenmantel y su esposa, Sofia, comenzaron a tener problemas en su matrimonio. Habiendo alcanzado el punto de considerar el divorcio, se acercaron al Padre Jakob Rem, un sacerdote jesuita, que vivía a 10 km del norte de Augsburgo. Padre Rem era conocido por su fuerte devoción mariana y su consejo sabio. La pareja hizo cuatro visitas a este sacerdote a fin de rezar con él y recibir su consejo, en un periodo de 28 días.Durante su última visita, el Padre Rem estaba rezando ante la imagen de Nuestra Señora; y en un acto simbólico levantó la cinta blanca de boda y se lo presentó a Nuestra Señora, desatando uno a uno los nudos de la cinta mientras lo hacía. (En esa epoca, era común que en la ceremonia matrimonial la pareja fuera unida y envuelta una cinta blanca simbolizando su unión. Esta práctica aún se conserva en diversas formas y en varias culturas). En el momento que la cinta era presentada a Nuestra Señora, tomó el color de un blanco brillante. Después de este tiempo de oración y de la intervención de la Santísima Virgen, esta pareja perteneciente a la nobleza, perseveró en su matrimonio y, cesó todo peligro de divorcio. 

La pintura que el Padre Hieronymus encargó en acción de gracias por la intervención de Nuestra Señora, todavía permanece en el altar de la iglesia de San Pedro am Perlach en Augsburgo, Alemania. La pintura en sí misma fue realizada por Johann Melchior Georg Schmittdner, y representa a la Santísima Virgen desatando nudos de una cinta de boda; en la parte inferior de la pintura, Wolfgang Langenmantel puede ser visto siendo guiado por el Arcángel San Rafael en su camino de resolución de su crisis matrimonial. La advocación de María Desatanudos, se ha expandido eficazmente, particularmente en relación a problemas matrimoniales y familiares. La devoción se ha difundido en todo el mundo, encontrando particular popularidad en Argentina y Brasil.    (Fuente: www.arguments.es)

La Virgen Desatadora de Nudos llega a América de manos del Papa Francisco

La primera imagen de la Virgen Desata Nudos llegó a la Argentina en la década del 80 de la mano del entonces sacerdote jesuita Jorge Bergoglio, quien en uno de sus viajes de estudiante a Alemania recogió en la Iglesia de St. Peter am Perlach, Augsburgo, algunas estampas de Nuestra Señora de Knotenlöserin, que en español significa “que desata los nudos”.
La postal que distribuyó monseñor Bergoglio muestra a la Virgen María desatando una madeja de nudos que le acercan varios ángeles. Uno de ellos le alcanza una cinta con nudos grandes y chicos, separados y agrupados. Esto es el pecado original con todas sus consecuencias; nudos de vida personal, familiar, laboral, de la vida comunitaria. Todos estos nudos, que no son otra cosa que el pecado, nos debilitan a tal punto en nuestra fe que la Gracia de Dios no puede fluir libremente a través de la cinta de nuestra vida. Pero su perseverancia y su influencia maternal nos animan, nos empujan permanentemente hacia la obediencia, y con sus manos bondadosas va soltando uno a uno los nudos que nos separan del bien. Y es así como la cinta resbala de un ángel a otro, quien mostrándola desanudada, nos está diciendo que recemos confiadamente porque somos escuchados.
En septiembre de 1996, a escasos meses de su nombramiento como cura de la Iglesia de San José del Talar, el padre Rodolfo Arroyo recibió la visita de tres fieles devotos de la Virgen que habían trabajado cerca del entonces padre Bergoglio, que le comentaron que en la capilla del Rectorado de la Universidad del Salvador se veneraba un cuadro de María Desatanudos. El párroco se sintió atraído por la imagen e inmediatamente pensó en la posibilidad de venerarla públicamente en su parroquia. Una vez que Monseñor Quarrachino dio su aprobación, la comunidad de San José del Talar se organizó para que el 8 de diciembre de 1996 fuera entronizada la imagen.
(Fuente: www.elclarin.com)